ayudas sociales


El art. 139.1 de la Constitución indica que todos los españoles tienen los mismos derechos y obligaciones en cualquier parte del territorio del Estado.

El art. 149.1.1 atribuye al Estado la competencia exclusiva para la regulación de las condiciones básicas que garanticen la igualdad de todos los españoles en el ejercicio de los derechos y en el cumplimiento de los deberes constitucionales.

Por lo tanto, los servicios sociales estarán especialmente dirigidos a favorecer el desarrollo integral, la autonomía, la igualdad de oportunidades y la integración plena de las personas mediante la detección de sus necesidades personales básicas y sociales, la prevención de las situaciones de riesgo, la eliminación o tratamiento de las situaciones de vulnerabilidad, desprotección, desamparo, dependencia o exclusión, y la compensación de los déficits de apoyo social.

Desde el Estado, a través de las distintas comunidades se le da mayor importancia a la exclusión social y se deja un poco de lado el resto de situaciones.

Tomando una comunidad cualquiera, se consideran prestaciones esenciales aquellas cuyo reconocimiento tiene el carácter de derecho subjetivo y serán obligatorias en su provisión, estando públicamente garantizadas con independencia de cuáles sean el nivel de necesidades o el índice de demanda existentes.

Dentro de las prestaciones, la calificación de esencial puede variar en un momento dado y en principio atañe a las siguientes:

a) Las de información, orientación y asesoramiento.
b) Las de valoración, planificación de caso y seguimiento.
c) La renta garantizada de ciudadanía.
d) Las ayudas destinadas a la atención de necesidades básicas de subsistencia en situaciones de urgencia social.
e) Las medidas específicas para la protección de menores de edad en situación de riesgo o desamparo.
f) La atención temprana dirigida a niños con discapacidad o con riesgo de padecerla, que comprenderá como mínimo la prevención, la detección precoz, el diagnóstico y la atención de casos.
g) La teleasistencia.
h) La ayuda a domicilio.
i) La atención en centro de día y de noche.
j) La atención residencial.
k) La prestación económica para cuidados en el entorno familiar y apoyo a cuidadores no prefesionales.
l) La prestación económica de asistencia personal.
m) Los servicios de prevención de las situaciones de dependencia.
n) Los servicios de promoción de la autonomía personal.
ñ) La prestación económica vinculada cuando no sea posible el acceso a un servico público o concertado.
o) Las de protección jurídica y ejercicio de la tutela de las personas mayores de edad incapacitadas legalmente y que se encuentren en situación de desamparo.
p) La atención en centro de día que garantice, con continuidad a la del sistema educativo, el proceso de integración social y laboral de las personas con discapacidad una vez culminados los ciclos educativos a los que puedan acceder.

Las prestaciones contempladas de las letras g) a ñ) tendrán la condición de esenciales cuando las condiciones de su reconocimiento y disfrute, así como su contendido, se ajusten a los términos establecidos en la Ley 39/2006 de 14 de diciembre. La prestación contemplada en la letra g) tendrá asimismo la condición de esencial para las personas mayores de 80 años que la demanden.

Las prestaciones no esenciales, obviamente, son todas aquellas diferentes a las mencionadas anteriormente y el acceso a ellas estará sujeto a la disponibilidad de recursos y al orden de prelación y concurrencia que al efecto se establezca, pudiendo, en su caso determinarse la obligatoriedad de su existendia y su disponibilidad en relación con un nivel de cobertura mínimo preestablecido.

Me ceñiré al tema de exclusión social ya que los criterios y seguimiento para la concesión de ayudas por dicha situación me parecen, cuando menos, irregulares.

Exclusión social es un concepto que no se limita a lo puramente económico sino que es multidimensional. El concepto de pobreza hace referencia a una cuestión económica y, estrictamente, al nivel de ingresos. La pobreza alude a estados carenciales o de necesidad, mientras que la exclusión social se refiere a un proceso social de separación, del conjunto de integrantes de un grupo social, de sus posibilidades laborales, económicas, sociales, educativas, culturales y políticas a las que otros colectivos sociales sí tienen acceso y posibilidad de disfrute.

Debido a que cada autonomía es como si fuera un país diferente, los nombres, cuantías y clases de ayudas son distintos. Renta garantizada de ciudadanía, ingreso mínimo de inserción (en desuso), de solidaridad, ayuda de inclusión social, garantía de ingresos, AESIS, etc. Simplemente comentaré la RGC aunque son todas similares.

La renta garantizada de ciudadanía (RGC) se empieza dando por un año con un tope de tres pero teniendo en cuenta el espíritu de la misma, el beneficiado podría recibirla mientras dure su situación de carencia de recursos que generó dicho derecho.

Para establecer su cuantía se toma como baremo el IPREM (Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples), pudiendo cobrar los beneficiados desde el 80 % al 130 % de dicho baremo dependiendo del número de personas que integren la unidad familiar. Se acepta hasta el segundo grado de consanguinidad o afinidad (padres, hijos, abuelos, hermanos y nietos) del titular (monoparental) o titulares (pareja) solicitantes de la RGC.

En principio este tipo de ayuda se creó con un compromiso bidireccional, es decir que la Administración se compromete a prestar la ayuda pero el beneficiario se compromete a salir de la situación de exclusión social usando adecuadamente los recursos que se han puesto a su alcance. SIN EMBARGO LA REALIDAD YA LA CONOCEMOS TODOS.

El salario mínimo interprofesional para el 2011 es de 641,40 €. Es decir, que un padre de familia ha de madrugar, usar transporte público, pagarse un bocata de media mañana y malcomer para luego por la tarde, volver a casa en transporte público y llevar a su familia 641,4 €/mes. He dicho transporte público y bocatas ya que con ese sueldo no da para más.

Sin embargo, si te quedas en casa tocándote las narices ESTÁS EXCLUIDO SOCIALMENTE, solicitas la renta mínima garantizada y si tienes 3 personas a tu cargo en casa, te corresponden 692 € que te llevan a casa, es decir, te ahorras el transporte público, el bocata de media mañana y el de comer, así que te preparas un buen piscolabis. Incluso no madrugas y encima tienes derecho a despotricar contra el país y a hacer lo que te da la gana, entre otras cosas tus ñapas para sacarte un dinero extra libre de impuestos.

NO A LA EXCLUSIÓN SOCIAL. SÍ A LAS AYUDAS ECONÓMICAS. SÍ AL CONTROL Y SEGUIMIENTO DE DICHAS AYUDAS. AQUÉL QUE HA ENGAÑADO Y SE HA PROCURADO INGRESOS ILEGALES (SIN DECLARAR) HA DE SER DESPOSEÍDO PARA SIEMPRE DE TODO TIPO DE AYUDA SOCIAL. ESTO SERVIRÁ PARA QUE LAS PRESTACIONES ECONÓMICAS SEAN DE MAYOR CUANTÍA Y SE CONCEDAN ÚNICAMENTE A LAS PERSONAS QUE REALMENTE LO NECESITEN.

¿Cuántas personas discapacitadas o familiares de dependientes no reciben ni un céntimo? ¿Cuántas familias sin ingresos no reciben ayuda económica? ¿Cuánto tiempo se espera desde que se solicita una ayuda hasta que se recibe?.

Si estás en situación de agravio comparativo (otros en tu misma situación cobran ayuda y tú no) no te hundas ni te calles, es el momento de protestar. Vamos a crear un archivo con nombres y apellidos denunciando esta situación. Primero infórmate convenientemente y si en tu situación (honradamente) debieras recibir algún tipo de ayuda y no la recibes, pincha en "contacto" y envía información detallando tus circunstancias.