Historia política de españa

Una vez finalizada la larguísima dictadura, hubo un periodo de transición política sumamente delicado en el que la democracia estuvo constantemente en jaque. Se fueron formando distintos partidos políticos y paralelamente sindicatos obreros. Muchos de los integrantes de los partidos de izquierdas y de los sindicatos, eran personas que habían sufrido en sus propias carnes la dureza de la dictadura. Unos con el exilio y otros con la cárcel. Se trataba por tanto de personas que, equivocados o acertados, creían y vivían por y para sus ideales. Nada que ver con los políticos que han ido surgiendo posteriormente, incluso en esos mismos partidos.

Historia de la democracia

Finalmente se consolidó un partido político denominado UCD y formado por políticos de distintas ideologías. Esto fue bueno mientras hubo un liderazgo claro, el de Adolfo Suárez.

Lo realmente importante es que en 1977 se habían llevado a cabo unas elecciones generales libres. Algo que no sucedía desde hacía más de 40 años.

Llegó la ansiada democracia, no fue fácil, pero era totalmente necesario. Paralelamente las fuerzas políticas afines a la dictadura seguían teniendo mucho poder y se manifestaban mediante acciones de fuerza que en algunos casos acababan en asesinatos de personas de izquierdas. Cuando el liderazgo de UCD dejó de ser claro, se produjo una evidente disgregación de sus ideas debido al cóctel de ideales de sus integrantes.

Con la dimisión de Adolfo Suárez, llegó una época de indecisión política en la que Calvo Sotelo sería la persona elegida para la recogida del testigo presidencial. Sin embargo, no contaba con un gran apoyo.

Transición y Democracia en España

La vertiente militar, siempre activa incluso en la sombra, llevaba tiempo mostrando su disconformidad con la situación política. Esta etapa de falta de unión en la democracia fue aprovechada por fuerzas militares para dar un golpe de estado el 23 de febrero de 1981. Este golpe fue protagonizado en primera persona por el teniente coronel Antonio Tejero. Por eso se le ha llamado popularmente golpe de Estado de Tejero. También es conocido por golpe de Estado 23f. Fue dirigido por el General Armada, queriendo éste poner un gobierno a su antojo en el que él mismo sería su máximo dirigente.

Tejero inició físicamente el golpe y también lo finalizó ya que no aceptó la lista de políticos que proponía el general Armada. Sobre los principales responsables Armada, Tejero y Milans del Bosch, sólo este último fue a la cárcel en sentido estricto. Los tres fueron condenados a 30 años, pero Armada estuvo 7 años, Tejero 15 años y Milans del Bosch 9 años. Lo realmente curioso es que Armada y Tejero estuvieron juntos en una especie de castillo con finca y hasta cocinero. Podían recibir todas las visitas que les diera la gana. Lo de cárcel no fue más que un eufemismo insultante de residencia de verano.   Sobre este golpe de estado siempre hubo demasiadas incertidumbres. A pesar de que hubo un montón de inculpados, nunca se investigó la trama civil, ni tampoco la monarquía.

Historia de la Democracia Española

Posteriormente hemos asistido a un bipartidismo en el que se relevan en el poder AP (ahora PP) y PSOE. Da igual quién esté en el poder, ambos emplean las mismas tretas y están igual de corrompidos. Lo que no cambia es la élite de poder que, desde la sombra, maneja los hilos de los títeres políticos de turno. Los miembros de los partidos políticos tienen carta blanca para robar. Dependiendo de lo que huela la porquería, a veces se decide cortar alguna cabeza política. Esto sucede muy pocas veces.

Los que se encargan de tapar la porquería son los medios de comunicación. El sector informativo también es manejado desde la sombra. Cuando ya no hay manera de esconderlo, se pone en marcha la estrategia de contingencia. Ésta dependerá de las negociaciones que se hayan llevado a cabo entre bastidores. Hay dos procesos de negociación, el del delincuente político con su partido y el del partido con los líderes mediáticos. Sin embargo, éstos están al servicio de la élite de poder oculta. Ésta se reunirá solo si el delito abarca mucho ámbito político y económico.

Por tanto, no te engañes, gobierne quien gobierne, la antigua clase dirigente proveniente de la dictadura sigue enriqueciéndose tanto o más que antes. Pero ahora, a ésta hay que sumarle la nueva clase política que ha surgido en la democracia. Todo en detrimento de la clase trabajadora, independientemente de las divisiones que hagamos, media alta, media baja, baja, etc.

Qué partidos políticos han gobernado España

Solo hubo un partido político que ganó unas elecciones y fue el PSOE con Felipe González y Alfonso Guerra. Esto sucedió durante dos legislaturas, 1982 y 1986. Luego, el grado de corrupción en sus filas fue tan elevado que todo cambió. A partir de ahí nunca hubo ganadores, sino perdedores de elecciones. No ganaba el partido político de la oposición en el momento de las elecciones, sino que simplemente se beneficiaba de estar ahí en el momento de las elecciones. Era el partido político del poder, quien tras robar desmedidamente durante su legislatura, acababa ganándose el descrédito y descontento social que le castigaría en las elecciones.

Gobierno del PSOE

Generalmente, cada cambio de relevo en el poder ha sido provocado por la estafa y mal gobierno del partido que estuviera en el trono. No ganaba el partido político que entraba, sino que perdía el que estaba en el poder, ya que el electorado lo castigaba por su volumen de robos. Así sucedía el cambio.

El PSOE estuvo en el poder desde diciembre de 1982 hasta mayo de 1996. Perdió las elecciones después de 15 años y unos meses de gobierno. En realidad, a partir de los 7 años de mandato, un gran número de ellos se dedicaron a robar y prevaricar. Sus primeros 4 años de mandato fueron espectaculares, se hicieron tantas cosas y tan bien que el tren funcionaba, el país marchaba. Sin embargo, desde mediados de la segunda legislatura se pusieron a robar a manos llenas. Llegaron las expropiaciones y las privatizaciones empresariales.

Apareció en escena el Sr. Aznar y su discurso en los mítines era siempre el mismo «váyase Sr. González» y «a ganar», no sabía decir otra cosa. El PP no salió elegido porque tuviera un programa que asombrara al pueblo, de hecho, no tenía ningún programa económico a presentar. Sin embargo, el PSOE se había convertido en una banda de cuatreros y la mierda olía tanto que ya no se podía esconder ni en los medios de comunicación.

La élite de poder había decidido que era la hora de un cambio. Esto nunca sucedería si dicha élite no estuviera segura de que el partido que tome el relevo no va a proteger los intereses de la élite.

Gobierno de Aznar

Al PP de Aznar le pasó lo mismo que al PSOE de González. Estuvo en el poder desde mayo de 1996 hasta abril de 2004. Se agotaron por erosión ya que muchos se convirtieron en ladrones y prevaricadores. En el caso del PP la gravedad fue mayor, si cabe, ya que debido a la soberbia de Aznar nos metió, sin consultar al pueblo, en una guerra que nadie deseaba y cuyo único fin era el interés personal de acercamiento a un personaje sin escrúpulos que jugaba a ser supermán. Esa decisión del amigo Ánsar costó la vida de 193 personas e hirió a cerca de 2000. Pero las heridas más dolorosas son aquellas que nunca se cierran. Perder a un ser querido es algo que nunca se supera, pero perderlo fruto de la irracionalidad de nuestros gobernantes supone una frustración de dimensiones indescriptibles.

A pesar del engaño mediático que el PP quiso llevar a cabo, culpando a ETA de los atentados del 11M, era evidente que la élite de poder ya no estaba con el partido. Por dicho motivo los medios de comunicación no mintieron y contaron desde un principio la verdad sobre el atentado. De haber habido engaño mediático, el PP habría ganado las elecciones. Aunque más tarde la verdad hubiera salido a la luz, el PP habría seguido en el gobierno. Por suerte para la verdad, la élite ya no contaba con este partido.

Por tanto, el atentado más horrible en la historia de España defenestró al PP, a pesar de estar en un periodo más o menos de bonanza económica. La participación en la guerra de Irak es un ejemplo de lo dictatorial de la política, a pesar de que se presuma de democracia. Ignoramos si los beneficios personales del amigo Ánsar fueron grandes, pero ojalá tuviera los cojones de explicárselo a las familias de las víctimas. Posteriormente también se descubrió que no había armas de destrucción masiva en Irak y que este país no suponía ninguna amenaza. El único fin de la invasión era saquearlo, hundirlo y luego reconstruirlo con empresas de los países invasores. Qué bonito.

El amigo Ánsar se convirtió en el títere del sr. Bushhhh. Se dedicó también a dar congresos en EEUU pagados con nuestro dinero, pero para su interés personal y promocionar su amistad con Bushhhh. Por pagar, le pagábamos hasta los cursos de golf de su familia. Todos los políticos están cortados por el mismo patrón.

Sin embargo, la verdadera estafa económica de Ánsar fue la recalificación de los terrenos. No por el hecho de la recalificación en sí misma, sino por el propósito de la misma. La ganancia económica de tales recalificaciones no sirvió para el desarrollo industrial y económico de las zonas donde se realizaban los proyectos, sino para el lucro personal de familias y personas concretas.

Luego están las subvenciones europeas para incentivar la inversión y el desarrollo económico de un país. Se aprobaron la puesta en marcha de proyectos que una vez finalizados nunca tendrían el retorno de la inversión previsto. Algunos con retorno nulo no generaban empleo ni riqueza. Muchos fueron cerrados tras su inauguración. Realmente fueron planes diseñados para embolsarse la mayor cantidad de dinero, independientemente de su procedencia. El dinero iba a empresas de amiguetes.

Lo de las ayudas europeas es el pan de cada día, gobierne el PSOE o el PP. Nunca suponen una mejora económica del país, sino de los amiguetes del partido de turno.

Gobierno de Zapatero

Tras la caída del PP por los atentados del 11M, entró de nuevo el PSOE, que por aquél entonces tenía de líder a Zapatero. Es curioso como un pusilánime sin capacidad de gestión llega al poder. De nuevo el partido en el poder había perdido las elecciones y el partido entrante no ganaba nada, simplemente estaba ahí cuando el partido en el poder perdía. Sin dudar de que sea una gran persona, Zapatero demostraría haber sido un pusilánime inútil con suerte que estaba en el momento y lugar adecuados.

El PSOE de Zapatero gobernó desde abril de 2004 a diciembre de 2011. Repitió mandato por su política social de apertura y tolerancia, aunque sus gestiones carecían de criterio. Desde el punto de vista económico despilfarró miles de millones con cero resultados. Las arcas del Estado, que habían quedado más o menos aceptables en el gobierno de Aznar, serían dinamitadas por decisiones irracionales. Por ejemplo creó el ministerio de Igualdad para colocar a una tropa de amiguetes. La favorecida ministra de igualdad Bibiana Aído despilfarraba los 1000 millones de presupuesto en estudios encargados a amistades, todas de vertiente feminista. Estudios que no valían para nada ni aportaban ningún valor a la sociedad, salvo el lucro económico a las personas u organizaciones a las que se les encargaba. Un ejemplo es la pasta que invirtió en posavasos para puticlubs en los que ponía «que no trafiquen con tu vida». Sin embargo, los proxenetas conocidos y anónimos frecuentaban los mismos restaurantes de lujo que ellos. No había detenciones y si casualmente alguno era detenido, era puesto en libertad de inmediato. Esto quiere decir que las leyes seguían siendo igual de corruptas y beneficiosas para los delincuentes.

Si el presupuesto destinado al ministerio de Igualdad se hubiera usado para lo que en realidad se dijo que se había creado, habría significado menos muertes por violencia de género, menos mujeres maltratadas, menos niños huérfanos, a la vez que una mejor situación económica para los huérfanos por violencia de genero. En fin, con ese presupuesto se habrían hecho un montón de cosas.

Dentro de esa política social, se aceptó pulpo como animal de compañía, comenzando desde ese preciso instante la marginación positiva. Los marginados seguían estando marginados, pero había unos líderes sociales de movimientos de todos los colores que se habían hecho con peso social y realizaban imposiciones de gestión de diversas organizaciones de reciente creación.

Gobierno de Rajoy

Después de que Zapatero tirara la casa por la ventana, volvió de nuevo el PP, ahora con Rajoy al frente. Cierto es que hubo muchas tretas internas hasta que finalmente Rajoy se hizo con la presidencia del partido. Y es que no hay partido político que no sea un nido de víboras.

El PP volvió a gobernar desde diciembre de 2011 hasta junio de 2018. Rajoy fue un personaje tan inútil como su predecesor Zapatero, pero más corrupto que éste. Sin embargo, esto no significaba que la estafa del PP fuera mayor que la del PSOE, simplemente estamos hablando de sus líderes políticos. Y comparándolos, Rajoy era más corrupto, pero Zapatero más inconsciente. Así, éste en sus vacaciones se llevaba a más de 100 guardaespaldas para él y su familia, pero que pagábamos todos.

Pedro Sánchez Presidente

Finalmente aparecerá en escena Pedro Sánchez, un personaje en el que ya se había fijado la élite de poder desde hace algunos años. Se trata de alguien fácil de comprar, alguien que es capaz de cualquier cosa con tal de tener situación de poder.

Pedro Sánchez llego a la presidencia de su partido haciendo lo que mejor hace, camas y negocios sucios entre bastidores. Todavía recuerdo la cara desencajada de Eduardo Madina el día en que no se hizo con la presidencia del partido. Todo estaba cantado, o al menos eso parecía. Sin embargo, Pedro Sánchez había estado negociando en la sombra y la sorpresa fue monumental.

Siendo presidente de la oposición, Pedro Sánchez solo lucharía por una causa, Pedro Sánchez. No había nada más importante que él mismo. Tomó decisiones delicadas, quizás aconsejado por quien realmente movía los hilos por encima de él. Este tipo de decisiones de voto, continuando su juego sucio entre bastidores, intentando pactar hasta con el diablo, conllevó un terremoto interno de dimisiones en la Ejecutiva Federal que motivó su caída.

Todos le daban por acabado, pero se olvidaron de lo más importante, la élite de poder seguía teniéndolo en cuenta. Posteriormente se presentaría de nuevo como candidato a la secretaría general del PSOE, junto con Susana Díaz como adversaria, otra individua mafiosa para dar de comer aparte.

Ahora estamos hablando de dos personajes muy parecidos en el modo de actuar, sin embargo, ganó claramente Pedro Sánchez. Seguía siendo el líder del lado oscuro y de los pactos ocultos. Manejaba tanto esta materia que, junto con todo tipo de partidos nacionalistas, finalmente se hará con el poder gracias a una moción de censura exitosa que provoca la derrota del PP.

Pedro Sánchez es un hipócrita integral, incapaz de decir la verdad incluso a su médico. Hasta su currículo es falso, sólo se ha doctorado en una cosa, es catedrático de la mentira.

Con la derrota del PP, Rajoy decide dejar la política y beneficiarse de la corrupción. Así un político tiene su puesto guardado por excedencia de duración ilimitada. Un trabajador normal, después de una excedencia, el único derecho que obtiene es el compromiso de reingreso preferente en un puesto igual o similar al que tenía. En la práctica significa que tiene muchas posibilidades del perder el puesto o tener que aceptar condiciones laborales muy inferiores. Sin embargo, con los políticos no pasa eso, todo lo contrario.

Pablo Casado y la Nueva Oposición

Con la marcha de Rajoy se pone en marcha otra lucha interna de víboras, ahora en el PP. Finalmente Pablo Casado se hace con el testigo de la derecha. Otro con currículo falso y capaz de lo que sea para continuar con el poder.

Cometió el error de denunciar a su compañera de partido, Isabel Díaz Ayuso. El amigo Casado no era consciente de que la política es igual que la liga de fútbol. Da igual si fue penalti o no, el árbitro lo pitó y el gol subió al marcador y mi equipo ganó. Esto es lo único que importa. Pues la política es igual, da igual si Ayuso es una ladrona o no da igual. Lo que importa es que tiene muchos seguidores en el partido. Los seguidores políticos son como los forofos de un equipo de fútbol. Son capaces de lo que sea por defender al político en cuestión. Por supuesto taparán lo que haga falta y harán la limpieza de imagen que sea menester.

De todos modos, ya sabemos que no hay ningún chorizo político mientras un juez no diga que lo es. Como los jueces son coleguitas, pues la cosa está complicada. Cara a la galería la justicia es independiente, por tanto, no es comprensible la lucha entre PP y PSOE para nombrar a sus jueces afines.

Finalmente, Pablo Casado perdió la pelea y Ayuso salió victoriosa y reforzada. El relevo del PP cae en manos de Alberto Núñez Feijóo. Su gran labor al frente del PP en la comunidad gallega le ha valido el reconocimiento social y el apoyo interno de su partido en este relevo político.

Desde junio de 2018 hasta la actualidad tenemos una coalición PSOE, Podemos y todo tipo de nacionalistas, que no ha supuesto ninguna mejora para el pueblo, salvo para ellos mismos. Han engordado hasta el número de ministros. Ahora cada ministerio tiene varios ministros, pero no se dividen el sueldo de ministro, sino que dicho sueldo se multiplica por el número de ministros que se haya querido meter. QUÉ ASCO DAN TODOS.

El PSOE está volviendo a la estrategia de Zapatero. Un despliegue sin precedentes en política social para distraer a la masa popular. Un montón de promesas que nunca cumplirá económicas para los damnificados por desastres naturales. Todavía están esperando a cobrar los de la DANA del 2019. Sin embargo, los compromisos quedan muy aparentes en los discursos. Un estudio de los segmentos sociales de voto para estudiar la estrategia de ganarlos. Así va a regalar 400 € a los nuevos votantes para que los gasten en cultura. Pero si ha llevado a la quiebra a la cultura por subirles el IVA. A qué cines van a ir si están todos cerrados. En realidad, está comprando su voto, como ya lo hizo Zapatero en su día.

Resumen democracia

En este periodo de cambio de testigo entre los dos partidos hemos asistido a épocas de mayor y menor riqueza económica y por tanto diferente poder adquisitivo. Pero tampoco te engañes, si la economía a nivel europeo y mundial es floreciente, también ha de serlo en España. Teniendo en cuenta que España era un país con salarios bajos, muchas multinacionales extranjeras invirtieron aquí para ahorrar costes. Ahora que nuestros salarios son más elevados están invirtiendo en países del este. Quiero decirte con esto que los que manejan la pasta y dirigen las intenciones de los mercados son los que ponen y quitan gobiernos. Cuando cierran el grifo, la economía no se mueve y la situación social exigirá un cambio de gobierno. Aparte de esto, si los que van pasando por los puestos políticos son corruptos, entonces llegamos a la debacle en la que nos encontramos.

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