racismo y xenofobia


El racismo, a priori, podríamos decir que es un problema de educación, una persona racista podría serlo por su condición de ignorante, derivándole ésta a una intolerancia hacia la gente de otras razas.

El sentimiento racista hace que se vean a las personas de otras razas como seres inferiores, menos capacitados, con menos derecho a disfrutar de lo bueno y merecedores de la desgracia. Debido a esto, las personas racistas se oponen enérgicamente a que miembros de otras razas ocupen puestos sociales importantes, trabajos gratificantes o en definitiva, ni siquiera quieren que formen parte de su misma comunidad. En España el racismo y la xenofobia van de la mano debido al cambio de lugar de procedencia de los inmigrantes, siendo en los últimos años principalmente africanos, sudamericanos, aunque está teniendo lugar un repunte del este de Europa.

Distintos dirigentes fueron tomando medidas que han ido beneficiando de un modo exponencial a las minorías hipotéticamente marginadas sin preocuparse del resultado de dichas medidas. Han estado dando palos de ciego de un modo necio y soberbio sin que se haya contribuido a la integración social de la minoría beneficiada.

La integración social debería de ser un conjunto de medidas encaminadas a que toda persona, independientemente de su sexo, raza o religión tenga las mismas oportunidades dentro de un país, adquiriendo los MISMOS DERECHOS pero comprometiéndose con las MISMAS OBLIGACIONES.

Si las ayudas se concedieran de un modo coherente y racional no habría ningún problema pero según se están gestionando vemos que, además de no haber resultados, supone un  manifiesto menoscabo de la calidad de vida de aquellos que aportan la ayuda económica, traducido en inseguridad ciudadana y vulnerabilidad ante la delincuencia y lo más grave PRIVACIÓN DE AYUDAS SOCIALES SI NO PERTENECES A UNA MINORÍA. Por tanto nos encontramos con que la intolerancia de la comunidad hacia dichas minorías no viene motivada por ignorancia sino por miedo y frustración.

Los que ponemos el dinero vemos cómo incomprensiblemente disminuyen nuestros derechos y aumentan nuestras obligaciones mientras que sucede todo lo contrario con dichas minorías. De este modo las minorías proliferan y ya no son tales, se dedican a tener un montón de hijos que también hemos de mantener mientras que nosotros no podemos tenerlos o tenemos solo uno.  Algunos ceporros de políticos se empeñan en hablar de intolerancia ¿intolerancia de quién?, de marginación ¿marginación para quién?, de racismo ¿quiénes son los racistas?. Los políticos nos están vendiendo un proyecto falso en su inicio y con conocimiento de causa.

En España hemos enseñando a las minorías que pueden hacer lo que les dé la gana y vivir de nosotros. De ahí nuestra situación actual.

¿Acaso crees que a los políticos les importa?, por favor, les da igual, lo único que les importa es acallar el problema social y lo que hacen es invertirlo. Ahora el problema es de los ciudadanos y las consecuencias las sufrimos nosotros, que somos los que no montamos follón, ni nos rebelamos socialmente, simplemente pagamos, nos indignamos y discutimos entre nosotros. Es solo cuestión de números, de votos.

Con esta indignante situación, a los que hemos dicho basta se nos acusa de xenófobos y racistas. Con esta palabra, los hipócritas de políticos engloban no solo a los racistas reales sino a todos aquellos que denunciamos los abusos que se cometen contra nosotros bajo el engaño del racismo y la xenofobia.

La sociedad española en general no está en contra de nadie (sea de cualquier raza o país) que se gane la vida honradamente, es más, participa activamente en la integración de dichas personas. La realidad es que los inmigrantes y las minorías étnicas tienen más derecho que nosotros a comer, a estudiar, a trabajar, etc. En realidad los marginados somos nosotros.

Nuestra marginación llega a todos los niveles: si no eres inmigrante o gitano lo habitual es que no hay ayudas económicas, no hay vivienda, no hay subvenciones para creación de nuevos negocios o empresas, no hay ayuda a la formación académica, y si privatizan algún servicio básico, obviamente va a dar igual que tú no tengas ningún tipo de ingreso, simplemente te quedarás sin derecho a él a no ser que pertenezcas a alguna de las minoráis.

En el tema de la educación, me gustaría resaltar que necesitamos una media para estudiar ciertas carreras, sin embargo las minorías no, es decir, que gente peor preparada y cualificada nos quitará el derecho que con nuestro esfuerzo nos hemos ganado. El Estado deja un montón de plazas que cubrirán con gente peor preparada que tú, QUÉ DIGNO, ¿VERDAD?.

A pesar de los palos que recibimos, nosotros nos empeñamos en encontrar trabajo para seguir pagando y que sigan marginando a todas las generaciones venideras que sean como nosotros.