Caja Mediterráneo


La ex directora general de la CAM, María Dolores Amorós, se mantuvo en su puesto desde la entrada del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), el 22 de julio, hasta el 10 de agosto. Durante este último mes y medio Amorós únicamente cobró el sueldo estipulado en el convenio del sector, pero no los pluses inherentes al cargo de directora general.

Amorós fue despedida por el Banco de España por las irregularidades detectadas. Según fuentes cercanas a la entidad, el FROB consideraba que había realizado lo que se denomina "contabilidad creativa" en alguna operación concreta, cuyo resultado ha sido un beneficio para Amorós, que se había fijado un sueldo de unos 600.000 euros al año y la citada pensión vitalicia en caso de cese.

También se consideraba que Amorós presentó cifras falseadas de las cuentas de la caja con el objetivo de engañar al supervisor. El FROB cree que el despido era, por tanto, procedente y que no había lugar a la pensión de 370.000 euros. Amorós, sin embargo, negó cualquier irregularidad y anunció que reclamaría en los tribunales el cobro de su pensión, alegando que su actuación siempre ha sido "leal, recta, transparente y ajustada a derecho".

Junto a la antigua directora general, otros directivos de la CAM han dejado la entidad con indemnizaciones millonarias pese a que condujeron la caja a una situación de quiebra técnica. Roberto López, ex director general de 2001 a 2010, fue indemnizado con 3,8 millones al prejubilarse, además de otra cantidad millonaria en pensiones. El FROB le reclama el dinero judicialmente.

Las pérdidas de la CAM obligaron al Banco de España a inyectar 2.800 millones de capital, una cifra que el supervisor ha dado prácticamente por perdida. La CAM está en un proceso de subasta para ser adjudicada a otra entidad, pero las condiciones del proceso implican, previsiblemente, fuertes pérdidas, que serán asumidas por los Fondos de Garantía de Depósitos.

Las indemnizaciones multimillonarias también han provocado un fuerte escándalo en Novacaixagalicia, donde cuatro antiguos directivos han recibido indemnizaciones y pensiones por 40 millones pese a haber llevado a la entidad a la nacionalización ante su falta de solvencia.

Por cierto, en el diario_responsable, el periodista Francisco Antonio no escatima elogios para esta señora y para las cajas en general. Yo me pregunto ¿estará viviendo ese señor en España? ¿será terrícola? ¿seguirá las directrices del periódico o realmente escribe lo que piensa? ¿piensa antes de escribir?. En cualquier caso bien valdría para político ya que se le da muy bien marear la perdíz disculpando las aberraciones económicas con aberraciones aun mayores.

Pues nada Francisco Antonio, ¿para qué condenar a quien roba 100.000 € si tampoco se condena a los que roban 1.000.000 €?. Esto sería admisible si viviéramos en un país multimillonario y todos fuéramos asquerosamente ricos pero creo que no es el caso ¿no le parece, Francisco?.

Vivimos en un país con un salario mínimo interprofesional basura y en el que los bancos han estafado lo inimaginable a cuenta del ladrillo dando créditos a tutiplén, embolsándose todo lo habido y por haber y cuando ha estallado su atentado económico, entonces el Estado LES DA NUESTRO DINERO para que no lloren.

AH, SE ME OLVIDABA QUE LAS CAJAS SON ENTIDADES SIN ÁNIMO DE LUCRO, JEJEJEJE.

Le agradecería fuera usted a soltar su discurso a cualquiera de las miles de familias que se han quedado sin ingresos y que han perdido su piso (la inversión de toda su vida) por no poder pagar la hipoteca. Da igual que te falten 100.000 ó 1 €, si no la pagas toda te quitan tu vivienda. Si le da miedo esta cruzada, puede usted probar con cualquiera de los parados que ven como las pequeñas y medianas empresas en las que trabajaban se han ido a pique porque la ola de deudores (directamente dependientes de los bancos) no les han pagado las deudas que con ellos tenían.