cocina vasca


La señora Ministra Cristina Garmendia ha sido la lumbrera que ha concedido una subvención de siete millones de euros a los cocineros vascos, bueno no a todos, a un grupo reducido que al parecer representa a la cocina vasca.

Splas, splas, splas, vayan desde aquí mis aplausos señora ministra. Espero y confío en que haga usted un seguimiento concienzudo para saber en todo momento en qué se gasta cada uno de los céntimos de dicha subvención. Se comenta entre los españoles que algunos empresarios vascos pagan el impuesto revolucionario, sé que este no será el caso porque además de la integridad de los cocineros usted va a hacer un seguimiento, de no ser así, perdone que le diga pero retiraría los splas, splas, splas, aplausos que antes le brindé.

En cualquier caso, con todos los innovadores platos que van a poder crear con esta subvención, espero que algún día hagan un evento para poder probar alguno. Tal vez la inviten a usted y coma de lujo. Haga el favor de comer también por mí y ya me dirá lo ricos que están, es que a mí no me han invitado ni me invitarán y aunque lo hicieran no me ha quedado dinero para el viaje, me han salido demasiado caros los platos de marras. Porque le recuerdo señora Ministra que esos platos los pagamos todos los españoles en detrimento de otros sectores.

Entiendo que vaya usted a comer un buen plato de merluza a la vasca o de bacalao al pil pil, ya que ha tenido que dedicar mucho tiempo para esa subvención. Se ha molestado en hacer un Real Decreto (1640/2009 de 30 de octubre) a medida de los destinatarios. Vamos, que ni yo mismo conseguiría que unos zapatos fueran tan aptos para mi pie aunque estuviera una tarde de zapaterías. Ahora entiendo el porqué de su nombramiento como Ministra de Ciencia en Innovación, es usted muy innovadora.

Sé que hay muchos malpensados que opinarán que al ser usted de San Sebastián, pueda tener debilidad por subvencionar proyectos vascos, que como el que nos ocupa no parezcan interesantes. No se preocupe, yo sé que lo ha hecho de buena fe y que la próxima vez destinará el doble de dinero para proyectos del mundo de la ciencia e investigación, que tal vez sean menos interesantes que inventar un plato de puturrú de foie con nitrógeno caliente y espolvoreado con rayado de guisantes transgénicos.

Ah, me olvidaba que usted es bióloga, ve señora Ministra, ¡¡¡cómo no va a ser importante para usted la investigación!!!.